El misterio de la Shemitah, Parte 2

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Continuemos con la segunda llave que nos va a seguir demostrando el misterio de la Shemitah. Segunda Llave: 586 AC y la señal de juicio.

Álef
¡Ay, cuán desolada se encuentra  la que fue ciudad populosa! ¡Tiene apariencia de viuda la que fue grande entre las naciones! ¡Hoy es esclava de las provincias  la que fue gran señora entre ellas!
Bet
Amargas lágrimas derrama por las noches; corre el llanto por sus mejillas. No hay entre sus amantes uno solo que la consuele. Todos sus amigos la traicionaron; se volvieron sus enemigos.
Guímel
Humillada, cargada de cadenas, Judá marchó al exilio. Una más entre las naciones, no encuentra reposo. Todos sus perseguidores la acosan, la ponen en aprietos.
Dálet
Los caminos a Sión están de dueloya nadie asiste a sus fiestas solemnesLas puertas de la ciudad se ven desoladas: sollozan sus sacerdotes, se turban sus doncellas, ¡toda ella es amargura!
He
Sus enemigos se volvieron sus amos; ¡tranquilos se ven sus adversarios! El Señor la ha acongojado por causa de sus muchos pecados. Sus hijos marcharon al cautiverio, arrastrados por sus enemigos. Lamentaciones 1:1-5 NVI

El profeta camina entre en medio de los escombros y las ruinas de la ciudad caída. Lo que alguna vez fue la capital de su nación, la ciudad de príncipes y reyes esta ahora entre cenizas y escombros. Las calles están desoladas. La ciudad sobre la cual reposó el nombre y la gloria de Dios esta desolada. La ciudad de Zion fue dejada desolada. El profeta sono el shofar de alarma y advirtió la nación, una y otra vez, pero ellos rechazaron la advertencia. Al contrario lo persiguieron y lo colocaron en prisión. Luego la calamidad de la cual el había profetizado tiempo atrás finalmente pasó. El reino desapareció. El templo desapareció. Los sacerdotes desaparecieron.

Este fue el año 586 A.C. La ciudad fue Jerusalén. El reino fue el de Judá. Y el profeta fue Jeremías. El lloró no solamente por la ciudad y la tierra sino también por su gente. La ciudad fue desolada. Hombres, mujeres y niños fueron llevados en cautiverio al exilio en la tierra de los babilonios.

El misterio de los setenta años

Jeremías profetizo todo esto, la destrucción y el exilio. El Señor mismo le reveló la duración del juicio, con el número exacto de años:

»Además, una y otra vez el Señor les ha enviado a sus siervos los profetaspero ustedes no los han escuchado ni les han prestado atención. Ellos los exhortaban: “Dejen ya su mal camino y sus malas acciones. Así podrán habitar en la tierra que, desde siempre y para siempre, el Señor les ha dado a ustedes y a sus antepasados. No vayan tras otros dioses para servirles y adorarlos; no me irriten con la obra de sus manos, y no les haré ningún mal.” »Pero ustedes no me obedecieron —afirma el Señor—, sino que me irritaron con la obra de sus manos, para su propia desgracia. “Por eso, así dice el Señor Todopoderoso: “Por cuanto no han obedecido mis palabras, yo haré que vengan todos los pueblos del norte, y también mi siervo Nabucodonosor, rey de BabiloniaLos traeré contra este país, contra sus habitantes y contra todas las naciones vecinas, y los destruiré por completo: ¡los convertiré en objeto de horror, de burla y de eterna desolación! —afirma el Señor—. Haré que desaparezcan entre ellos los gritos de gozo y alegría, los cantos de bodas, el ruido del molino y la luz de la lámpara. Todo este país quedará reducido a horror y desolación, y estas naciones servirán al rey de Babilonia durante setenta años.” Jeremías 25:4-11 NVI


¿Pero porque 70 años?

La caída de Jerusalén

Entonces el Señor envió contra ellos al rey de los babilonios, quien dentro del mismo templo mató a espada a los jóvenes, y no tuvo compasión de jóvenes ni de doncellas, ni de adultos ni de ancianos. A todos se los entregó Dios en sus manos. Todos los utensilios del templo de Dios, grandes y pequeños, más los tesoros del templo y los del rey y de sus oficiales, fueron llevados a Babilonia. Incendiaron el templo de Dios, derribaron la muralla de Jerusalén, prendieron fuego a sus palacios y destruyeron todos los objetos de valor que allí había. 2 Crónicas 36:17-19 NVI


Después de hablar de los protagonistas, La pieza clave aparece:

A los que se salvaron de la muerte, el rey se los llevó a Babilonia, y fueron esclavos suyos y de sus hijos hasta el establecimiento del reino persa. De este modo se cumplió la palabra que el Señor había pronunciado por medio de Jeremías. La tierra disfrutó de su descanso sabático todo el tiempo que estuvo desolada, hasta que se cumplieron setenta años. 2 Crónicas 36:20-21

“Hasta que la tierra disfrutó de su descanso sabático”. ¿Cómo la tierra disfruta su año sabático? y ¿Qué tiene esto que ver con los setenta años de juicio? La respuesta la encontramos en el desierto del Sinaí.
La pista de la Torah

En Levítico 26 una profecía es dada de lo que podía pasar si los hijos de Israel se apartaban de Dios. Serian removidos de su tierra y serian esparcidos por las naciones. La profecía se hizo realidad en el año 586 A.C con la destrucción de Jerusalén. Pero es acá en la Torah que la conexión vital es revelada.

Convertiré en ruinas sus ciudades, y asolaré sus santuarios. No me complaceré más en el aroma de sus ofrendas, que me era grato. De tal manera asolaré al país, que sus enemigos que vengan a ocuparlo quedarán atónitos. Los dispersaré entre las naciones: desenvainaré la espada, y los perseguiré hasta dejar desolada su tierra, y en ruinas sus ciudades.  Entonces la tierra disfrutará de sus años sabáticos todo el tiempo que permanezca desolada, mientras ustedes vivan en el país de sus enemigos. Así la tierra descansará y disfrutará de sus sábados. Mientras la tierra esté desolada, tendrá el descanso que no tuvo durante los años sabáticos en que ustedes la habitaron.

Los años sabáticos de la tierra se refiere en este pasaje a “La Shemitah”. En otras palabras, La Shemitah tiene la clave del tiempo para los juicios de Dios. Pero ¿Por qué? Y ¿Cómo?

La señal del pacto

La Shemitah era una señal del pacto de una nación con El Señor. Todo lo que tenían, la tierra y todas sus bendiciones eran dependientes del pacto y la relación que tenían con El Señor. Habían sido confiadas a ellos pero pertenecían al Señor. Si se apartaban de Dios, las bendiciones eran removidas de ellos. Entonces para Israel guardar el año sabático era reconocer la soberanía de Dios sobre su tierra y sus vidas. Era también un acto de fe. Requería de su total confianza en la fidelidad de Dios para proveer sus necesidades mientras ellas paraban de cultivar la tierra. De la misma manera condonar o cancelar todas las deudas era sacrificar también ganancias monetarias y de nuevo poner toda la confianza en la providencia de Dios.

La Shemitah rota

Por otro lado abandonar o rechazar la Shemitah significaría lo opuesto, romper el pacto y rechazar la soberanía de Dios sobre la tierra y sus vidas. Sería como decir “ La tierra no le pertenece a Dios sino a nosotros”
La Shemitah y la caída de una nación

El rechazo de Israel de la Shemitah trajo una serie de consecuencias y repercusiones. Si Dios no es soberano sobre la tierra y su gente, entonces la tierra y la gente será cortada de su Creador. Una visión del mundo centrada en Dios es reemplazada por una visión del mundo centrada en el hombre. Entonces el pueblo de Israel sacó a Dios de sus vidas para ser ellos mismos sus dioses, dueños de la tierra, del mundo y de su destino. Sin Dios nada sería santo o por esa causa no santo. Sin un verdadero propósito, podían hacer lo que querían no solo con la tierra sino con sus vidas y con sus hijos. Por eso levantaron a sus hijos y los ofrecieron como sacrificios en el altar de Baal.

Fue por esta transgresión que el juicio finalmente llegó. Comenzó incumpliendo con la Shemitah y terminó con el ofrecimiento de sus hijos a Baal y moloc, el pecado que trajo la destrucción de la nación.

El juicio de la Shemitah

Cuando el juicio llego en el año 586 A.C, la ciudad santa quedo en ruinas, la tierra en una vasta desolación, y las personas llevadas a una tierra extraña. ¿Qué tiene que ver esto con la Shemitah? La nación había sacado a Dios de sus vidas y la Shemitah de su tierra. Ahora la Shemitah iba a regresar a ellos. Lo que ellos se rehusaron a observar libremente ahora vendría por la fuerza. No vendría como una bendición sino vendría en forma de juicio. Habían sacado a la Shemitah de la tierra. Ahora la Shemitah había regresado y ellos habían sido deportados. Habían sacado a Dios de sus vidas. De igual manera las bendiciones habían sido removidas de sus vidas.

La severidad del año de reposo

La Shemitah era el año sabático, el año de descanso, de quedarse quieto. En el año 586 A.C y los años siguientes, con las personas en el exilio, la tierra de Israel descansó. Lo que fue ordenado en el monte Sinaí de había cumplido:

Entonces la tierra disfrutará de sus años sabáticos todo el tiempo que permanezca desolada, mientras ustedes vivan en el país de sus enemigos. Así la tierra descansará y disfrutará de sus sábados. Levítico 26:34 NVI

Hubo un total de setenta Shemitah o años sabáticos que la nación no había observado. Es por eso que el juicio contra Israel duró 70 años.

Mientras la tierra esté desolada, tendrá el descanso que no tuvo durante los años sabáticos en que ustedes la habitaron. Levítico 26:34 NVI

De la misma manera fue el misterio de la Shemitah que tenía el secreto del tiempo que duró el juicio de la nación.

La Shemitah y la historia universal

El juicio que recayó sobre la tierra de Israel en el año 586 A.C fue un evento esencial en la historia bíblica, la historia judía, y la historia universal. En este el templo de Jerusalén seria destruido y las palabras hebreas de las cuales había hablado el profeta se habían cumplido. En esta, la diáspora, el esparcimiento de los judíos en el mundo, empezaría y el escenario para la formación de lo que se conoce como judaísmo y la llegada de un rabí judío llamado Yeshua o Jesus, cuya vida cambiaria irrevocablemente la historia del mundo.

Y detrás de todo esto reposa el misterio de la Shemitah. En otras palabras, este oscuro, muy poco conocido, misterio antiguo ha afectado al planeta entero y aquellos que viven a su manera en grandes proporciones.

¿Puedo haber algo más? ¿Puede el misterio de la Shemitah seguirse manifestando, moviendo, impactando y alterando la historia de la humanidad y el mundo moderno en nuestros días?

Si es así, ¿Qué forma tomaría? ¿Cómo la Shemitah podría manifestarse en el mundo moderno? Para esta respuesta otra llave es necesaria.

Bueno en esta segunda parte vemos claramente como La Shemitah fue diseñada por Dios para bendición pero debido al rechazo del pueblo de Israel se convirtió en una maldición. También puede usted darse cuenta porque el pueblo de Israel estuvo setenta (70) años en el exilio. Dios es el dueño de todo y él es soberano, la Shemitah fue diseñada para bendición. Aunque es una instrucción clara para el pueblo de Israel en especial para los campesinos y la tierra más adelante en un próximo artículo se sorprenderá como la Shemitah ha repercutido en países como EEUU. ¿Será que tiene algo que ver con nosotros? 
 
CONTINUE PARTE III 
 
 
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